septiembre 28, 2010

Cuento errado

No encuentro seguridad entre los pensamientos y porqués, que es que la vida lleva y bota día a día.. Y casi siento que lo de nosotros ya se olvida...

Y no me aburro, al contrario, siento cada vez mas la necesidad de reflejarme en esa mirada aparentemente segura de si, pero sin darse cuenta de que por momentos cae en pena, sobrio de dolor y escaso de querer, si por momentos siente el desinterés, aun teniéndolo en completo desacuerdo con sus propias creencias, que no se da cuenta que el desinteresado es el, que cada critica no es reconstructiva, todo lo contrario, vuelve de tu cuerpo frío y daña mas de lo creído..

Y pienso encontrarte, en voces raras de tristes seres... en miradas contagiantes de desolación… tratare las palabras como las trataste y no represalia, si no hacer experimentar los mismos sentimientos, no anhelo un titiritero, menos ser manipulada, creer en los cuentos rosas, verdes o amarillos, porque al final todos son iguales...

Y no quiero escuchar un si , cuando sé muy bien que es un no.. porque presiento que ya todo al mirar delante se hace nublado, distorsionado , y dentro mio cabera un cuando empezó? Y un sentido como acabo?

septiembre 21, 2010

Paz (:

A aquella que comprendió su tarea y su propósito.
A aquella que miró el camino por delante, y comprendió que era un viaje difícil.

Para el que no disimuló esas dificultades,
pero, por el contrario, las hizo manifiestas y visibles.

A aquella que hace que los solitarios se sienten que no están solos,
que satisface a los que tienen hambre y sed de justicia, que hace que el opresor se sienta tan mal como el oprimido.

Para el que siempre mantiene su puerta abierta,
sus oídos alerta, sus manos trabajando, sus pies caminando.

A aquella que encarna los versos de otro poeta persa,
Hafez, cuando dice: "Ni siquiera siete mil años de alegría compensan siete días de tristeza.

Para el que está aquí esta noche, puede que sea una con todos nosotros,
que su ejemplo se multiplique, que aún tenga días difíciles en el futuro,
de modo que ella puede hacer lo que tiene que hacer,
de manera que las próximas generaciones no tendrán que esforzarse
por lo que ya se ha logrado.

Y que ella camine lentamente,
porque su paz es la paz de cambio,
y chage, el verdadero cambio, siempre lleva su tiempo.

...

P.C. ; en honor a Shirin Ebadi, Nobel de la Paz en la Entrega de premios, Oslo, 11 de diciembre 2003.